@ agnasg

Limitless

30-07-2013 10:27 AM

Vi recientemente esta película Sin Límites (Limitless en inglés) de Bradley Cooper , quien realmente, bien por sus cualidades actorales, o bien porque es un actor afortunado, tiene en su corta carrera una selección de excelentes películas. Limitless trata sobre una droga que permite utilizar al 100% las capacidades mentales de una persona. Bradley interpretando el papel de Eddy Morra (debe ser Mora mal escrito) quien toda la vida ha sido un escritor mediocre (ehjem) se descubre repentinamente como un autor bestseller gracias a la droga.

Es algo así como esteroides para el cerebro que actúa de una forma similar como funciona en los deportistas (repentinamente en un mismo año, tuvimos a dos bateadores acercándose a los 60 jonrones, Sammy Sosa y Barry Bonds, cuando lo normal para los bateadores excepcionales es 15-20). Al final de la película descubrimos que el personaje central no debía sentirse tan culpable por hacer trampa. El final de la película es realmente feliz desde punto de vista de Eddy, no necesariamente feliz para el resto de la sociedad. Así quedan planteadas de una forma brillante varias interrogantes: ¿debemos ceder a la tentación a hacer trampa, y entregarnos a los brazos de las drogas y cualquier otro tipo de mecanismos para anular las debilidades y minusvalías (handicaps)? ¿qué sucedería si los gobernantes usaran estas drogas libremente y las prohibieran al resto de la población? Y me surgió otra reflexión incidental, digamos que no tiene nada que ver pero sí tiene. Cuando el personaje de la película perdió el acceso a la droga se descubrió una vez más como un mal escritor, un mal negociante e incapaz de tener una conversación inteligente como las que lograba bajo el influjo de la droga. No recuerdo el overvoice (la narración que hace el personaje), pero sus reflexiones eran algo así como “por qué soy tan idiota”. ¿Cuántas veces no nos torturamos al contemplar con perplejidad nuestros errores y torpezas seguros de que somos capaces de hacerlo mejor? Creo que la respuesta que le damos a esta y las otras interrogantes es lo que nos define como triunfadores y fracasados. Es decir, Limitless, parece una película como cualquier otra, una historia de ciencia ficción al estilo de Aldous Huxley. Pero oculta, detrás de las actuaciones y las escenografías, están las respuestas fundamentales que como sociedad estamos buscando. O quizás, que no estamos buscando.